---

Inesperado

Lo que parecía haber sido un día que había comenzado de la peor manera desde que puse un pie en el suelo para bajar de mi cama, ya estaba con el ánimo suficientemente caído y creí que así continuaría todo mi día, pues no se auguraba nada diferente para un viernes, sí, un viernes aunque parezca absurdo, pero así es.


Pero cuál sería mi sorpresa cuando, en uno de mis trayectos diarios, claro está, en el transporte público, a punto de empezar a llorar porque me sentía muy triste, de repente subí la mirada y me topé con esto:




cada quien piense lo que desee.

2 comentarios: